viernes, 8 de enero de 2016

Más allá de las montañas

Estaremos siempre con el Señor.
1 Tesalonicenses 4:17
No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará.
Apocalipsis 22:5

Una anciana estaba tejiendo cerca de la ventana de su cocina. De vez en cuando miraba, más allá del jardín, una pequeña cadena de montañas de cimas redondeadas y cubiertas de bosque. Siempre quiso ver qué había detrás de esas montañas, pero nunca fue hasta allá. De repente llamaron a su puerta.
–Hola abuela, acabo de regresar de un largo viaje y vengo a saludarte.
–¡Muchas gracias! Pero, ¿de dónde vienes?
–De China. Voy a contarte un poco lo que vi.
La anciana escuchó con entusiasmo lo que su nieto le contó, y le dijo:
–Muchas gracias por haberme llevado mediante el pensamiento mucho más allá de estas montañas. Pero yo tengo por delante un viaje todavía más largo...
–¿A tu edad? ¿A dónde vas a ir?
–A un maravilloso país muy diferente de los que tú conoces. Allí no hay noche, ni sol, tampoco hay cementerios, pues se vive eternamente.
–Pero, ¿qué se hace allí?
–Gente de todos los países cantan el amor y la gloria de Jesús, su Salvador. Lo veremos en su trono con las marcas de las heridas que los hombres le hicieron en la tierra cuando lo crucificaron.
–¿Ese país existe?
–¡Sí! Jesús está allá con todos los que creyeron en él. Pronto él mismo me dirá: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”, como lo dijo al ladrón en la cruz. Si crees en el Señor Jesús, nos veremos allá.
Génesis 9 - Mateo 6:19-7:6 - Salmo 5:8-12 - Proverbios 2:10-15